Del Páramo al mar

 

 Tierra de alta montaña, belleza y hermosas aves que abarca los terrenos de la Reserva Biológica Cerro Vueltas y las fincas del Estado adquiridas alrededor de la reserva. El área protegida tiene entre sus objetivos la conservación de ambientes naturales de altura, particularmente los robledales, los bosques nublados y el páramo. También pretende mantener la función hidrológica de estos bosques, así como la protección de los hábitats de especies endémicas y de reproducción del quetzal. Esta rica zona posee alrededor de 25 especies endémicas (propias de una localidad), 116 especies de mamíferos y presencia de humedales como lagunas estacionales de origen glaciar. Esta zona de conservación presenta siete tipos diferentes de altura, por lo que su variedad biológica es muy amplia dados los diferentes ecosistemas que se forman de acuerdo con la elevación. A lo largo del parque se encuentran especies tan vistosas como el quetzal, que abunda en esta zona tanto o más que en Monteverde, así como pumas, coyotes y el cacomiztle (pariente del mapache).La mayor parte de su superficie se extiende a ambos lados del río Savegre, que se origina en el Cerro de la Muerte y desemboca en el Océano Pacífico, cerca del Parque Nacional Manuel Antonio.